2016-07-27

Cómo y por qué separar nuestros residuos: Lámparas, bombillas y fluorescentes.

Entre los residuos que debemos separar y llevar a un contenedor especial o punto limpio se encuentran las lámparas Publicado el febrero 5, 2014 por P.delaVega

Entre los residuos que debemos separar y llevar a un contenedor especial o punto limpio se encuentran las lámparas, o como se conocen comúnmente, las bombillas y fluorescentes que todos utilizamos habitualmente en nuestras casas. Al separar las lámparas y prepararlas para su reciclaje nos aseguramos de que no acaben en un vertedero con el consiguiente peligro para el medio ambiente que esto supone, evitando por ejemplo con el reciclado de una sola lámpara la emisión de CO2 equivalente a la emitida por un coche durante un día y medio.

La legislación actual marca diferencias entre los diferentes tipos de luminarias. Así, mientras que el Real Decreto 208/2005 (más conocido como RAEE), que regula todo lo relativo a la gestión tanto de los aparatos eléctricos y electrónicos como sus residuos una vez finalizada su vida útil, recoge dentro de la categoría 5 todas las bombillas y luminarias que debemos reciclar, otras como las lámparas de filamentos (bombillas incandescentes tradicionales) quedan excluidas de la obligación de reciclaje, ya que aunque parte de sus materiales también son reciclables, son menos contaminantes que las enmarcadas dentro del RAEE.

 Dentro del Real Decreto 208/2005 se encuentran:

 Bombillas de bajo consumo

 Tubos fluorescentes

 Bombillas de descarga

 LEDS retrofit

Luminarias

Rótulos luminosos

 Luminarias de emergencia

¿Dónde depositar las lámparas o bombillas?

En referencia a las lámparas que se incluyen dentro del RAEE existen diferentes opciones. Por un lado, podemos encontrar contenedores para depositar nuestras bombillas en puntos de distribución de lámparas y grandes generadores de residuos y en pequeñas tiendas de iluminación, ferreterías, supermercados y cadenas de distribución.

Además, estas lámparas también se pueden depositar en los puntos limpiossituados por los ayuntamientos.

 

Sin embargo, respecto a las lámparas que quedan excluidas como son las bombillas de filamentos, en muchos casos lo que se nos recomienda es depositarlas en el contendor de restos. Esto es debido a que no existe ninguna legislación que obligue a su reciclaje, pero normalmente, si las depositamos en uno de estos contenedores para lámparas o en un punto limpio no habrá ningún problema y se las llevaran a una planta de tratamiento donde separaran sus componentes al igual que con el resto de las lámparas depositadas, aunque la ley no obliga a los gestores a ello.

¿Qué se recicla?

Los componentes de las lámparas y luminarias (plástico, vidrio, metal y en algunos casos mercurio) son reciclables y reutilizables.

Mercurio: algunas de las lámparas que utilizamos como las bombillas de bajo consumo contienen mercurio en su interior. El mercurio es muy contaminante y si el proceso del reciclado no se hace correctamente puede liberarse al medio ambiente y permanecer por mucho tiempo en la atmósfera antes de depositarse, por lo que es muy importante su separación y reciclado para evitar la entrada de nuevo mercurio en el mercado. Por ello, cuando las bombillas con mercurio llegan a la planta de tratamiento éste es separado y almacenado en condiciones de seguridad para su posterior reciclaje y reutilización.

  Metal: el metal es reciclado y reutilizado sobre todo en empresas de siderurgia

  Vidrio: tras su reciclaje es empleado en envases no alimentarios, cementos y cerámicas

 Plástico: es reutilizado por recicladores de plástico para cualquier tipo de aplicación de plástico reciclado.

§  ¿Cuáles son los datos de reciclado de los últimos años?

§  Según los datos ofrecidos por AMBILAMP, principal gestor de este tipo de residuos en España, la cantidad de lámparas y luminarias que se reciclan cada año se encuentra en constante aumento, a pesar de que en algunas comunidades autónomas ha descendido ligeramente.  Desde el año 2009 al 2012 se pasó de reciclar 11.607.600 unidades de lámparas a 15.296.465 unidades, lo que se debe tanto al incremento de las facilidades para depositar las lámparas en los contenedores adecuados como al aumento de la conciencia social sobre el reciclaje.