2014-07-09

El protocolo de las copas en la mesa

En la cena vamos a servir un pescado crudo al principio, y después seguiremos con un solomillo de cerdo con salsa de cereza fresca. ¿Vino blanco y tinto?

En la comida hemos preparado un cebiche de robalo y como segundo plato un pipián con arroz y una ensalada de verdolagas. Nuevamente surge la pregunta ¿qué vinos pueden ofrecerse?, y la segunda e inmediata: ¿cómo se acomodan las copas en la mesa?

En realidad la respuesta a la primera pregunta es fácil: se sirve el vino que le guste a uno y cada vez es mejor aceptado servir buenos tintos con pescados o extraordinarios blancos con una quijada de cerdo. Ahora bien, respecto a la disposición de las copas en la mesa, la premisa debe ser muy simple: las copas se acomodan en función del líquido que cada una va a contener y del orden en el que se va a servir. En el orden de la mesa, el tamaño no importa.

Otro principio también importante: sólo las copas necesarias. Es decir, esta costumbre de poner demasiadas copas en la mesa ni hace bien, ni la hace más elegante, los vasos y las copas estorban si no son las indispensables. Ahora bien, la cena ha tenido enorme éxito y los ánimos se exaltan, ha llegado la hora de abrir una botella de cava o de champaña, en ese caso, las copas no debieron de haber estado dispuestas desde un inicio, se colocan a la hora de descorcharla.

Y respecto a cómo colocarlas sugerimos siempre hacerlo de forma alineada comenzando con la copa de agua que suele estar a la izquierda de la fila. Ahora bien, no toda la cristalería debe ser tan elegante y pomposa y uno debe ponerle el toque espacial a cada mesa de acuerdo a quienes asisten pero también al humor y las ganas de consentir y decorar, pueden ser copas y vasos mezclados, de vidrios y cristales distintos y hasta de colores y formas distintas.

No pierdan la oportunidad de hacer una colección de copas de todas formas y todas distintas que se van adquiriendo en cada visita a los mercados de antigüedades y cosas viejas.

En realidad las tendencias de las copas en la mesa han cambiado mucho con el paso del tiempo. Anteriormente, las copas de agua solían ser las más grandes y hoy, encontramos copas de borgoñas verdaderamente profundas y suelen ser las copas de vino las más grandes en las mesas.

Algunos consejos:

  • La copa para el agua es la primera en la fila, de izquierda a derecha.
  • Si se desea ser muy estricto en protocolo, la copa de agua se coloca exactamente arriba de los cuchillos.
  • A pesar de que hay copas diseñadas específicamente para cada tipo de vino, de varietal y hasta de región, en realidad la informalidad se vale y podemos tener copas multipropósito que pueden servir lo mismo para tinto, como para blanco.
  • El vino es para disfrutarlo como a uno le guste hacerlo pero la estética, importa.

 

Fuente: animal gourmet